Muchas personas que se han sometido a una citología vaginal pueden experimentar un ligero sangrado o manchado después de la prueba. Normalmente no es nada preocupante y desaparece por sí solo.
Las posibles causas de hemorragia que pueden producirse durante o después de una citología vaginal son
- Irritación del cuello uterino: La muestra de células extraída del cuello uterino durante la prueba puede irritar los delicados tejidos de esta zona y provocar una ligera hemorragia. Esta hemorragia suele cesar pocos días después de la prueba.
- Embarazo Durante el embarazo, los vasos sanguíneos del cuello uterino se vuelven más prominentes, lo que puede hacerlos más sensibles a la irritación. Una citología vaginal puede irritar estos vasos sanguíneos, lo que puede provocar una hemorragia leve.
- Hemorragias asociadas a la menstruación: Cuando la prueba de Papanicolaou se realiza antes o después del periodo menstrual, puede coincidir con el sangrado normal durante estos periodos. En este caso, el sangrado ligero suele ser una reacción normal y no es motivo de preocupación.
El sangrado después de una citología suele ser temporal y normalmente se resuelve por sí solo. Sin embargo, es importante que se ponga en contacto con su médico si
- Si la hemorragia es muy abundante y no desaparece en 1-2 días,
- Si el sangrado no está asociado a la menstruación y es abundante,
- Si hay dolores fuertes con hemorragia,
- Si, además de sangrado, hay picor o dolor en la vagina o la vulva,
- Si está embarazada y tiene manchado, si este sangrado aumenta o no desaparece en 1 día.
En resumen, un sangrado leve tras una citología suele ser normal. Sin embargo, es importante ponerse en contacto con el médico si el sangrado es intenso o prolongado, o si va acompañado de otros síntomas.
